Se llevan dentro de la vagina y se expanden para adaptarse cómodamente a la forma de tu cuerpo. El flujo menstrual es absorbido antes de salir de tu cuerpo, por lo que no debería percibirse olor menstrual. El aplicador está hecho de material satinado para hacer la inserción más fácil e higiénica. Los aplicadores y envoltorios individuales de los tampones son biodegradables, y se pueden desechar por el inodoro si no hay papelera.
La vagina es un conducto flexible que va del útero al exterior del cuerpo. El flujo menstrual sale del cuerpo a través de la vagina. La vagina tiene la sorprendente capacidad de ensancharse y volver a su forma original.
El tampón se mantiene en su sitio porque las paredes de la vagina lo sujetan, y se expande a medida que absorbe el flujo menstrual.
Los tampones tienen una gran variedad de absorbencias. Si usas un tampón, elige siempre uno con la mínima absorbencia necesaria para controlar tu flujo. Con un poco de práctica, podrás escoger el tampón con la absorbencia adecuada para tu flujo.